Acabo de ver una película que me llamo mucho la atención. Trataba de un hombre como yo, como cualquier otro, que vivía por las mujeres. Era abucheado por los demás porque pensaban que era un dominado, pollerudo, que se dejaba aplastar por cualquiera que se fijara en el. El les intentaba demostrar que no lo hacia las cosas para tener provechos machistas como sexo, sexo y más sexo. Sólo lo hacía de cortés, de respetuoso, él ama a las mujeres en general porque si no fuese por las mujeres, el hombre sería como los monos. Sin una mujer, un hombre es grosero, es asqueroso, desalineado, es una pesadilla. Sin una mujer, un hombre es todo lo que no quiere ser cuando lo es: un hombre. Cuando un hombre esta con una mujer es un príncipe, un caballero, alguien divertido, gracioso, educado, sabio, es un amante innato, es algo con una sonrisa de oreja a oreja, es alguien feliz.
A todo hombre le pasa, solo que hay demasiados que no se dan cuenta y se forman las guerras de sexos: Hombres versus Mujeres. Siempre destacando los errores, las desventajas del otro. Siempre lo mismo y siempre tan inútil. ¿Para qué tanta crueldad? Los hombres desde hace tiempo piensan que son superiores, la verdad es que no somos ni superiores ni inferiores. Los hombres quieren que ellas los hagan felices, las mujeres dicen “si nos tratan como merecemos los haremos mas que felices”. Ninguno quiere ceder. ¡Hombres, entiendan! Para recibir primero hay que dar. Denles todo lo que necesitan para ser felices, se los recompondrán demasiado bien. Y no piensen solo en sexo, esa no debe ser la motivación de un hombre, sino que hacer aparecer una sonrisa en un rostro triste, alegrar el corazón a mujeres descorazonadas.
No hay nada peor que no poder sacarle una sonrisa a una mujer. Aunque… pensándolo bien si hay: borrarle la sonrisa a una mujer.
En la vida hay miles de tipos que no terminan de entender lo que es una mujer, lo necesarias que son, lo divinas que son. No lo entiende y atenta contra su bienestar, le rompe lo más preciado que tienen: el corazón. Tipos como esos crean mala fama a los hombres en general: asquerosos y príncipes. Uno que piensa que no es como los demás dice que es una excepción. Créanle, lo son en algún momento, cuando sienten que son unos monos y no quieren serlo, cuando les repugna ser como son. En ese momento son la excepción. En ese momento darían todo, pero todo, por ver a una mujer sonreír, no importa si es a él, lo importante es que sonría, que no muestre una cara que de pena, que de lástima. Les sorprendería saber las cosas que es capaz de hacer un hombre por una mujer. Aparte de abrirle las puertas para que pasen, acomodarle el asiento para cuando se tenga que sentar, cubrirla de la lluvia, ayudarla a pasar charcos grandes (ya sea poniendo su abrigo sobre el charco o poniéndosela a cocoyo), sin mencionar las veces que la acompaña hasta cualquier lugar donde deba ir para que los asquerosos con la idea fija no la maltraten, protegiéndola, mimándola, haciéndola sentir confortable, como una verdadera princesa. Serán lo que necesiten ser: el lacayo, el bufón, el cocinero, el doctor, el príncipe, el rey o el caballero, sean lo que necesiten ser por una mujer.
Así como un hombre puede ser perfecto para con una mujer, también podría serlo para con dos o más. En esos casos las mujeres se celan entre sí, todas lo quieren para ellas solas porque, claro, a ver lo repugnantes que son los demás, cuando encuentran a ese hombre perfecto en el momento indicado lo reclaman. El hombre debe saber que siendo perfecto para con todas es totalmente un fracaso. Les regala sonrisas momentáneas, luego son enojos y celos. Ese tipo de felicidad falsa abunda en el mundo. Es todo un gran lío hacer felices a las mujeres porque si nos ponemos a pensar, hay un hombre por cada siete mujeres en el mundo. Un hombre que tenga que hacer feliz a siete mujeres diferentes no es un trabajo fácil. Y hay que pensar que no todos los hombres están dispuestos a hacer feliz a las mujeres; entonces menos hombres tienen que hacer felices a más mujeres. Y pensemos que una por lo menos será la novia del hombre, entonces no aceptará que el hombre haga felices a las demás ya que lo quiere para ella sola. Entonces, si un hombre quiere hacer feliz a todas las mujeres debe tratarlas como amigas a todas. En ese caso serán felices pero un hombre no puede vivir sin una novia, sin alguien con quien pasar el resto de su vida como mas que una amiga, con quien puede hacer cosas que con una amiga no puede. Resumiendo, es totalmente imposible que los hombres puedan hacer feliz a todas las mujeres del mundo. (¿Será por eso que existen las lesbianas? ¿Porque ningún hombre estuvo dispuesto o no pudo hacerla feliz? Tal vez, andá vos a saber…)
Retomando la película, es mas que obvio que termina con un final feliz, el hombre termina aceptado por las mujeres al demostrarle que es el hombre perfecto en el momento en que debe serlo, que ama a su novia, que haría todo por ella, que respeta y quiere a las amigas de ella, a sus propias amigas pero que ella es la verdadera mujer de su vida. Además de que le salga todo bien con las mujeres, les hace abrir los ojos a otros hombres de lo asquerosos que son cuando tienen la idea fija de sexo, sexo y sexo. Les hace entrar en razón y los convierte, les cambia el rumbo hacia el hombre perfecto.
Terminando, les cuento que yo no se si seré un hombre perfecto en este momento, es lo que intento. En mi vida he lastimado y defraudado a más de una mujer, me he desilusionado y he desilusionado. (Un consejo, si no se sienten a gusto con alguien y sienten que les interesan a esa persona, díganselo.) No le deseo a nadie que pase por lo que yo pase, no es algo bueno pero me hizo darme cuenta de lo asqueroso que era, lo mal que trataba a las mujeres y me asusté. Así como en la película el muchacho ayudó a sus amigos, en este caso mis amigas me ayudaron a darme cuenta, a cambiar el rumbo hacia la perfección. Hoy día estoy de novio y tengo muchas amigas y amigos. Sé que no soy el perfecto pero siendo como soy, soy feliz yo y los demás (por lo menos eso dicen). Se sienten a gusto conmigo, mi novia me ama como nadie en este mundo, mis amigas me adoran por ayudarlas en todo lo que necesitan y por estar siempre, mis amigos por ser el compinche y EL compañero. No necesito nada más. Amo a mi novia con todo mi corazón, espero que sepa que no me está compartiendo con nadie, nadie más que ella posee mi corazón, el que yo le di aquel 4 de octubre. Nadie más que ella se lleva mis miradas, mis piropos, mis caricias, mis besos. Nadie más que ella se lleva mi amor. Mis amigas son las mejores, no podría tener mejores porque no existen mejores. Me brindan sus charlas, sus chistes, sus ternuras, sus sensibilidades, sus consejos, sus enseñanzas. Me enseñan como es una mujer y que es lo que necesita para ser feliz así puedo hacer feliz a una, a ella. Mis amigos son los que me suben el ánimo y me hacen olvidar las cosas, los que comparten momentos de asquerosidades fuera del alcance de las mujeres porque, claro, no soy perfecto, todavía mantengo algo de “asqueroso” dentro de mi.
¿Saben qué? Olvídense de los que les dije. Que “para ser felices ustedes y hacer felices a las mujeres deben ser perfectos”. Ahora que lo pienso y que reviso mi vida por un momento me doy cuenta que no hace falta ser perfecto para ser feliz y esparcir felicidad. Sean ustedes mismos, traten bien a las mujeres y mantengan lo asqueroso fuera de sus alcances. Esa es la fórmula mínima para el bienestar propio.
‘Po
Sabés, podría escribir muchísimas cosas, pero viste un par de lágrimas no me dejan embocarle mucho al teclado...
ResponderEliminar¡Te amo! ¡Te amo! ¡Sólo me sale decirte eso!
AAAAAA no podés haber escrito vos eso! Sos muy bueno, te amo!
¡No sé, no tengo palabras!
¡TE AMO!
(Soy tu novia, lalala :D)