viernes, 2 de diciembre de 2011

Pará!

Los rosarinos, y los argentinos en general debemos aprender a voltear la cabeza, dejar de ver hacia adelante con esa mirada vacía y superadora. PARÁ! Caminá más despacio, levantá la cabeza y admirá. Te lo dice un estudiante de arquitectura que a partir de que empezó a mirar más allá de lo que estamos habituados, desde que empezó a observar, a vivir con más tranquilidad y a disfrutar de cada paisaje que ve, que transita, sonríe más a menudo. Cada mirada es una postal. Caminá en reversa, sin mirar con lo que vas a encontrarte y observá lo que dejaste atrás, la magestuosidad de las edificaciones, su complejidad. Pensá que todo eso fue hecho para que las personas admiren, personas que lamentablemente van mirando sólo al nuvel de sus ojos. ¿De qué sirve hacer construcciones tan imponentes y llenas de detalles si un solo local capitalista la opaca? Y no es que esté en contra del capitalismo, sino que estoy en contra de esos caballos que usan permanentemente esas máscaras que sólo le permiten ver lo que pisan. PARÁ! Cerrá los ojos, apuntá tu cabeza al cielo, respirá y abrilos. Nunca habías visto algo así, ¿no? Paz, eso es lo que todos necesitan y ni si quiera lo saben. Hagámos como las comunidades orientales que viven a un ritmo más lento y viven sus vidas plenas y largas. Hagámos algo distinto, dejémos de ser una hormiga más y vivamos, disfrutemos sanamente y sin molestar a nadie. Que esto no sea solamente el deseo de unos pocos y sea la filosofía de vida de unos muchos. Sean felices y vivan en paz.

¿Y dónde estarán mis primaveras?

¿Qué mejor primavera que esta? El cielo limpio, celeste, muy celeste, una brisa agradable llena de sensaciones que contagian. La sombra de un árbol, el olor a verde, la tranquilidad que se puede rescatar en una ciudad tan atareada. Las aves yendo y viniendo, viviendo cada décima de segundo, con sus picos, sus alas, sus plumas, sus cagadas (pájaro y la que te parió!!). Cuestión, la primavera llegó, por fin se siente y con este aire de verano se torna cada vez más agra
No es malo estar solo de vez en cuando, callarse, cerrar los ojos y escuchar los millares de sonidos y melodías que esta ciudad tiene escondidas. Una ciudad que se levanta temprano, que se pone en movimiento y te habla al oído. Qué lindo es escribir cuando hay algo que te inspira. Ayer, en mis no tan frecuentes paseos por el río, me dí cuenta de lo afortunado que soy al vivir aquí. Lleno de cultura, de arte, de postales maravillosas y de un río estupendo. Diferente a otros lugares que le dan la espalda a su río, nosotros lo hacemos parte de nuestras vidas, lo sabemos aprovechar y realmente lo hacemos.
Viernes. Viernes de calma, viernes de tranquilidad. Aunque hay una palabra que resuena seguido en mi cabeza que me desmotiva a seguir adelante. Me estanca en una nube de nada y desde ahí miro al mundo desmotivado. Es increíble como con apenas una piedrita en el camino las personas dejan de hacer lo que hacen. Pero esa desmotivación no es instantánea, empieza desde que se da el primer paso, inseguro, sin saber que va a pasar ni con qué se van a encontrar. Están a la expectativa de que pase algo que los termine de desmotivar y los haga bajar los brazos. No ponen su mayor esfuerzo, pues puede que gasten energías en algo que al final no quieren para ellos. ¿Y qué si es así y están haciendo un esfuerzo en algo que van a abandonar? La vida está llena de incertidumbres, de decisiones por tomar, arriesgarse una y otra vez por lo que creen más conveniente.
La especulación es un arma que pocos seres vivos pueden adoptar, y los humanos hay veces en las que se abusan de ella. Todo exceso es nocivo, por lo tanto hay que saber cuándo especular y cuándo arriesgarse por un pálpito. La especulación desmotiva, el pensar una y otra, y otra vez las cosas, sus pros y sus contras, ventajas y desventajas. De esta manera ya estás entrando inseguro, y propenso a abandonar. En cambio cuando seguís un impulso también puede generarse desmotivación, que la "cosa" no sea de tu agrado. Pero puede ser que en realidad sea mejor de lo que imaginabas.
Desilucion, desmotivación, resignación, abandono. Va todo de la mano, pero como dice el dicho: "cuando se cierra una puerta, se abre una ventana", y eso es lo que la gente debe mirar. Un sin fin de opciones que existen para que las desmotivaciones duren poco. Al fin y al cabo, el mundo está lleno de desmotivaciones y bien sabemos que el exceso es nocivo.