miércoles, 15 de junio de 2011

No sé cuantas cosas se pueden encontrar
en el ojo izquierdo de una persona, pero sé
que en tus labios yo pude encontrar
amor sin fin, y me hizo enloquecer.

No sé cuantas rosas te habrán regalado ya,
pero tengo todavía la esperanza de saber
que de todas esas rosas que te dieron
ninguna fue de papel.


Y te condena mi celoso corazón

cuando le contás tu historia,
nunca conocio la gloria
en cuestiones del amor.

Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz

aunque pierda la memoria,
con acercarse a la victoria
se conforma un perdedor.


Y te tendré que dejar escapar,

sé que lo voy a lamentar,

pero te digo, amor,
hay que saber cuando parar.

No te pongas triste, corazón,

que el sol no va a brillar,
quedate tranquila que va a haber
tiempo para bailar.


No sé cuantos ángeles te quieren ayudar

pero tengo la esperanza que ninguno va a poder
desnudarte, no de cuerpo sino de alma,
disfrutar ese placer.


Y la verdad no sé bien a qué tengo miedo,

nunca fui mucho de apostar,
una corazonada me dice
que es hora de pagar.

Y lo peor es que estos días ando seco,

no tengo un peso para dar, (u.u)
las lágrimas quiero guardarlas
para mi juicio final.


Y cuando tu cigarro se consuma sin parar

siempre mi voz vas a escuchar,
y ahí te vas a decir
que hay que saber cuando parar.

No te pongas triste, corazón,
que el sol no va a brillar,
quedate tranquila que va a haber
tiempo para bailar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dá tu opinión..